Justificación de la página.
Somos un grupo de gente que está acompañando la lucha de los pueblos Temacapulín, Acasico y Palmarejo los cuales se están viendo amenazados por la posible construcción de la presa “El Zapotillo” en los Altos de Jalisco. Este presa, junto con el proyecto de presa Arcediano, formaría parte del sistema hidrológico del Río Santiago, entre otras presas existentes como El Ahogado, El Salto, Santa Rosa, Aguamilpa y El Cajón, así como La Yesca que se está construyendo actualmente. Con estas, hay muchas otras presas que se han construido y no se usan correctamente.
Con el proyecto de la presa El Zapotillo se pretende abastecer de agua a las industrias agroalimentarias y manufactureras de León en el estado de Guanajuato, a costa de la inundación, pérdida del territorio y cultura de los pueblos que quedarían bajo el agua.
Para la difusión de la defensa de estos pueblos, se han creado varios blogs, recomendamos visitarlos, las ligas se encuentran en el Blogroll de esta página.
El presente blog, en específico, tiene la intención de informar sobre los aspectos políticos, sociales, de impacto ambiental y cultural, que rodean la lucha y resistencia de los pueblos, además de vincularlos con otras luchas en contra de presas, contaminación y devastación del territorio.
En este blog pretendemos hacer un resumen y sistematización de la información que se genera en los medios de comunicación, de modo que permita llevar un registro y hacer un análisis de las declaraciones de los diferentes actores involucrados en el proyecto de la presa, para poder hacer lecturas más claras de hacia dónde van y qué tanto están dispuestos a hacer las personas que tienen algún interés de que se realice esta presa. Esperamos que este trabajo permita también que los visitantes al sitio puedan conocer mejor los motivos de la renuencia de la gente a que se les imponga esta presa.
Con esta página también queremos demostrar que la resistencia de los pueblos es una lucha pacífica y digna, que debe ser respetada y escuchada para defender la libertad, la buena convivencia y, sobre todo, los derechos humanos y autonomía de los pueblos.